Translate

jueves, 15 de agosto de 2019

LA GUARDIA CIVIL EN LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN (XXVI). LA REORGANIZACIÓN DE 1944.

CLXXV Aniversario Fundación Guardia Civil (1844-2019).


Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR", pág. 10, el 12 de agosto de 2019.

El original contiene una fotografía en blanco y negro.


       La reorganización de la Guardia Civil, aprobada a finales de diciembre de 1943 y puesta en funcionamiento casi tres meses después afectaría de forma muy importante a su despliegue en el Campo de Gibraltar, y en especial al existente en La Línea de la Concepción.
Comenzaba un nuevo y muy interesante periodo de la que fue denominada entonces como 337ª Comandancia Mixta de Algeciras, sobre el que conviene explicar previamente algunas cuestiones para situar al lector.
Desaparecidas las denominaciones de “Rural”, “Costas” y “Fronteras”, en que se habían dividido las unidades territoriales conforme la ya derogada normativa de 1941, el nuevo apelativo de “Mixta” pretendía definir el carácter combinado de una antigua unidad de “Costas” o de “Fronteras”, donde se prestaba bajo un mismo mando, tanto el servicio “Rural” de seguridad pública (hoy día denominado “seguridad ciudadana”), propio de la Guardia Civil desde 1844, como el de resguardo fiscal, propio de Carabineros desde 1829.
Conforme a esa reorganización que entró en vigor el 1º de marzo de 1944, la 337ª Comandancia Mixta de Algeciras y lo que entonces se entendía por Campo de Gibraltar, que no comprendía los mismos municipios que el actual, pasó a integrar algunas demarcaciones y unidades que hasta esa fecha habían dependido de las Comandancias de Cádiz y de Málaga.
Ello supuso el inicio del periodo de mayor expansión territorial de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras. Se debió a la adaptación que fue necesaria realizar como consecuencia de la ampliación jurisdiccional que se otorgó al gobernador militar del Campo de Gibraltar. Durante muchísimo tiempo la demarcación territorial de la Comandancia de Algeciras lo fue en función de la que aquél tuviera.  
Dicha ampliación era consecuencia directa del reciente decreto de 24 de julio de 1942, dictado en plena Segunda Guerra Mundial y con una colonia británica beligerante como vecina, disponiendo que se restituyera por “razones del mejor servicio”, la antigua delimitación territorial establecida en el real decreto de 2 de noviembre de 1904 y que se había abolido al inicio de la Segunda República.
Conforme al mismo, se transformó la comandancia general del Campo de Gibraltar en gobierno militar y se estableció la jurisdicción de su titular sobre los términos municipales de Ronda, Arriate, Montejaque, Benaoján, Jimena de Libar, Cortes de la Frontera y Gaucín, de la provincia de Málaga; y Jimena de la Frontera, Castellar de la Frontera, Los Barrios, San Roque, La Línea de la Concepción, Algeciras, Tarifa, Barbate, Vejer de la Frontera y Alcalá de los Gazules, de la provincia de Cádiz.
Amén de todo ello, el decreto de 1942 amplió dicha jurisdicción a los términos municipales malagueños de Casares y Manilva así como al gaditano de Conil de la Frontera. Igualmente se le otorgó al gobernador militar del Campo de Gibraltar, en relación a dichos municipios, las mismas facultades que le había concedido el real decreto de 21 de septiembre de 1880 sobre los servicios de orden público, vigilancia y policía, además del que determinaba la real orden de 21 de diciembre de 1877, sobre las fuerzas de los resguardos de mar y tierra. 
La Segunda República, por decreto de 29 de abril de 1931 había derogado también el mentado real decreto de 1880 que concedía atribuciones gubernativas al entonces comandante general del Campo de Gibraltar, ya que originaban “constantes rozamientos entre las autoridades civiles y la militar y disgusto continuo entre los ciudadanos habitantes en dicha región”. El cargo de gobernador militar del Campo de Gibraltar también quedó suprimido.
Tras finalizar la Guerra Civil, el régimen franquista lo restituyó y por decreto de 17 de agosto de 1939, le devolvió “para bien del servicio e interés nacional”, la dirección de todos los servicios de vigilancia, policía y orden público. También las atribuciones propias de los jefes de Hacienda sobre las fuerzas de los resguardos de mar y tierra, en cuanto a represión del fraude y contrabando, “ya que la experiencia enseña, dada la característica especial de aquella Zona, que deben quedar bajo una sola Autoridad”. Quedó limitada entonces su jurisdicción sólo a los partidos judiciales de Algeciras y San Roque.
 Tras la ampliación jurisdiccional que supuso el decreto de 1942, la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil de Algeciras, bajo el mando entonces del teniente coronel Manuel Sanmartín Rives, que procedía de Carabineros, fue reestructurada territorialmente en diez compañías. De ellas, tres estaban dedicadas al servicio rural de seguridad pública, cinco a la vigilancia de costas, y las otras dos restantes tenían exclusivamente encomendado el resguardo fiscal.
Así, la 1ª Compañía tenía cabecera en Algeciras de la que dependían dos secciones, una con residencia en la propia ciudad y la otra en La Línea de la Concepción. La 2ª Compañía, de ámbito malagueño, tenía su mando ubicado en Ronda y sus dos secciones tenían sus cabeceras en dicha ciudad y en Cortes de la Frontera. La 3ª Compañía estaba asentada en Jimena de la Frontera y tenía destacada una sección en la localidad malagueña de Casares.
La 4ª Compañía tenía su cabecera en La Atunara y la de sus dos secciones en Río Manilva y Carboneras. La 5ª Compañía tenía sita su mando en La Línea de la Concepción, y sus dos secciones en Puente Mayorga y Palmones. La 6ª Compañía había fijado su mando en la ciudad de Algeciras y sus dos secciones en San García y Cañada Peral. La 7ª Compañía tenía su cabecera en Tarifa y la de sus dos secciones en Tarifa y Bolonia. La 8ª Compañía había ubicado su jefatura en Barbate y la de sus dos secciones en dicha población y en Conil de la Frontera.
La 9ª Compañía tenía su cabecera en la ciudad de Algeciras y sus dos secciones de especialistas fiscales estaban respectivamente en el puerto de Algeciras y en la aduana de La Línea de la Concepción. La 10ª Compañía tenía establecida su jefatura en Ronda y sus dos secciones de especialistas fiscales, estableciendo una segunda linea de vigilancia fiscal, en Cortes de la Frontera y Jimena de la Frontera. 
El personal de las ocho primeras compañías, encuadrados en sus correspondientes secciones y puestos, era facilmente identificable por portar como prenda de cabeza el tradicional sombrero negro de la Guardia Civil, mientras que las dos últimas lo era por usar la gorra de plato. Ésta fue heredada de Carabineros y durante las cuatro décadas siguientes fue empleada por los especialista fiscales de la Benemérita, sin distinción de empleos.
Por otra parte, decir que la tradicional denominación de “línea” que la Guardia Civil había mantenido para definir la unidad que aglutinaba varios puestos, había sido sustituida en el caso de la Comandancia de Algeciras, por la de “sección”, que era la nomenclatura utilizada por Carabineros.
Aquella reorganización, ambiciosa, extensa y compleja, constituyó un paso importante en el complicado proceso de integración del Cuerpo de Carabineros en el de la Guardia Civil, que en el caso del Campo de Gibraltar en general, y en el de La Línea de la Concepción en particular, revistió singular dificultad y trascendencia.


lunes, 12 de agosto de 2019

LA GUARDIA CIVIL EN LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN (XXV). LAS CASAS-CUARTELES DE LA ATUNARA (1940-1944).

CLXXV Aniversario Fundación Guardia Civil (1844-2019).

Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR", pág. 12, el 5 de agosto de 2019.

El original contiene una fotografía en blanco y negro.

Cuando entró en vigor la Ley de 15 de marzo de 1940, que supuso la absorción de Carabineros por el de la Guardia Civil, había una casa-cuartel de cada Cuerpo en la barriada de La Atunara.
La de la Guardia Civil albergaba desde 1910 un pequeño puesto cuya misión principal era velar por la seguridad ciudadana en ese núcleo urbano y que en 1940 seguía separado del casco de La Línea por una carretera de más de un kilómetro.
Tal y como ya se relató en el capítulo VIII, el coronel Ricardo Salamero Ortiz, jefe del 16º Tercio de Málaga, en un informe fechado el 3 de marzo de 1934, desaconsejó precisamente suprimir dicho puesto y llevarse su plantilla para reforzar la del puesto de la calle Jardines, “por ser aquella una barriada de pescadores donde son muy frecuentes las riñas y conflictos, que precisa la rápida intervención y personal que conozca bien sus habitantes”.
Sabias y premonitorias palabras que cuando cuatro décadas después la Guardia Civil se marchó del acuartelamiento de La Atunara a la nueva casa-cuartel de La Banqueta, cobrarían todo su verdadero sentido.
Tras la absorción de Carabineros y la reconversión a partir de la Instrucción General de 20 de febrero de 1941, de sus 10ª y 11ª Comandancias de Algeciras y Cádiz en las 134ª y 234ª de Costas de la Guardia Civil respectivamente, la antigua Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, pasó a ser la 216ª Rural.
Fue una medida temporal y bastante compleja para poder ir acoplando en unos casos e integrando en otros, a las diferentes unidades que hasta entonces existían en la provincia gaditana, procedentes de tres Comandancias diferentes. La antigua de la Guardia Civil dedicada a seguridad ciudadana y las antiguas de Carabineros al resguardo fiscal.
Respecto a la antigua de la Guardia Civil de Cádiz, denominada ya 216ª Rural de Cádiz, se tiene constancia gracias al estado firmado el 3 de marzo de 1941 por su jefe, el teniente coronel Manuel Márquez González, que quedó reestructurada en tres compañías de infantería y un escuadrón de caballería. La primera de aquellas estableció su cabecera en Algeciras, al mando de un capitán, estando integrada por tres secciones con residencia en Jimena de la Frontera, Vejer de la Frontera y Cádiz, mandadas respectivamente por alféreces.
De la Sección de Jimena dependían a su vez tres agrupaciones (nueva denominación efímera de unidades intermedias entre las secciones y los puestos), con cabeceras en La Línea de la Concepción, San Pablo de Buceite y San Roque. La primera de ellas estaba compuesta por los puestos de La Línea y Atunara. El primero, con 15 efectivos, mandado por un sargento que tenía a su cargo 2 cabos, 2 guardias 1º y 10 guardias 2º. El segundo, con 7 hombres, mandado por un cabo y con una plantilla de un guardia 1º y 5 guardias 2º.
Por otra parte, Carabineros tenía hasta la entrada en vigor de la mentada Ley de 15 de marzo de 1940, tal y como se detalló en el capítulo XX, su 10ª Comandancia de Algeciras integrada por cinco compañías de infantería. De ellas dos tenían su cabecera en La Atunara y la Aduana de La Línea, respectivamente, con un total de cuatro secciones y diez puestos desplegados en el término municipal. 
Reconvertida en la 134ª Comandancia de la Guardia Civil de Costas de Algeciras tuvo que reorganizarse en tres compañías de infantería, con cabeceras en La Línea de la Concepción, Algeciras y Tarifa. De la primera de ellas dependían a su vez las secciones de La Atunara, La Línea y Campamento (San Roque). A ello había que sumar una compañía de especialistas fiscales con cabecera de Algeciras y que encuadrada en el 34º Tercio de Costas con cabecera en Cádiz, tenía a su cargo tres secciones con residencia en Algeciras (puerto), Jimena y La Línea (aduana).
Realmente no resultaba ni muy eficaz ni eficiente que en el mismo término municipal de La Línea de la Concepción llegaran a coexistir hasta tres tipos de unidades de la Guardia Civil, con sus diferentes y respectivos acuartelamientos, que dependían de tres mandos diferentes, dos de ellos además ubicados fuera del Campo de Gibraltar y concretamente en la capital gaditana. Por un lado estaban los puestos de La Línea y La Atunara, dedicados a prestar servicio preferente de seguridad ciudadana, que pertenecían a la 216ª Comandancia Rural de Cádiz mandada por un teniente coronel. Por otra parte estaban las secciones de La Línea y La Atunara, dedicados a vigilar la costa del término municipal para evitar los alijos de contrabando procedentes de la colonia británica de Gibraltar, encuadradas en la 134ª Comandancia de Costas de Algeciras que mandaba otro teniente coronel. Y finalmente la sección de especialistas que prestaban su servicio de resguardo fiscal en la aduana de La Línea, que dependían del coronel jefe del 34º Tercio de Costas en Cádiz.
Pero todo ese patrón, que se repetía en otras zonas de la provincia de Cádiz y del resto de España no eran fruto de una organización errónea o disparatada sino de un proceso muy complejo de integración, desde el punto de vista administrativo, jurídico y operativo, de un cuerpo militar en otro de la misma naturaleza pero con misiones muy distintas. Fue necesario un periodo de tiempo para integrar en las mismas unidades territoriales al personal que procedían de unidades con diferentes dependencias orgánicas y funcionales así como integrarlos en los mismos escalafones, amén de acuartelamientos, recursos materiales, etc. No fue una tarea fácil ni satisfizo a todos la forma con que fue llevado a cabo ni el resultado alcanzado.
Es por ello que para finalizar esa primera etapa, de absorción en unos casos y de unificación en otros, fue necesario un segundo periodo con su correspondiente nueva reorganización. Así, por Decreto del Ministerio del Ejército, de 21 de diciembre de 1943, que entró en vigor eldemarzosiguiente,laciudaddeCádizperdiólacabeceradel 16º Tercio Rural, de la que dependía la 216ª Comandancia Rural de Cádiz, así como el 34º Tercio de Costas, del que a su vez dependían la 134ª Comandancia de Costas de Algeciras y la 1ª Compañía de Especialistas Fiscales de Algeciras.
En su lugar se creó el nuevo 37º Tercio Mixto, con cabecera en la capital malagueña, del que pasaron a depender lasnuevas 237ªy337ªComandanciasMixtasdeCádizy Algeciras, respectivamente.
La 237ª Comandancia Mixta de Cádiz se creó prácticamente sobre la base, que no la totalidad, de las anteriores 216ª Comandancia Rural de Cádiz y la 234ª Comandancia de Costas de Cádiz, mientras que la 337ª Comandancia Mixta deAlgeciras, lo hizo sobre la anterior 134ª Comandancia de Costas deAlgeciras.
Ello supondría, en el caso de las unidades ubicadas en La Línea, que todas estuvieran integradas bajo un único mando en el Campo de Gibraltar, y que en el caso de La Atunara quedara, como se verá próximamente, como única casa-cuartel la procedente de Carabineros.