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viernes, 25 de abril de 2014

LA GUARDIA CIVIL EN IRAQ.



Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en la Sección "Internacional" de la Revista profesional "GUARDIA CIVIL" correspondiente al mes de junio de 2004, pp. 22-25. 
El original está ilustrado por ocho fotografías en color.

Durante los últimos meses de participación española en la Operación "Iraqi Freedom" los miembros de la Guardia Civil desempeñaron un papel esencial que ha sido reconocido y felicitado por numerosas autoridades.

A finales del pasado mes de mayo y en cumplimiento a la orden dada por el Gobierno de la Nación, las últimas fuerzas militares españolas destacadas en Irak con ocasión de la Misión denominada "Iraqi Freedom", regresaron a territorio nacional con la íntima satisfacción del deber cumplido en la operación internacional de mayor riesgo que hasta la fecha se había desempeñado.

Entre ellos se encontraban varios miembros de la Guardia Civil que han prestado importantes servicios en el llamado Contingente de Apoyo al Repliegue Español (CONAPRE) y que anteriormente habían relevado a los encuadrados en las Brigadas Multinacionales "Plus Ultra" I y II compuestas por efectivos de España, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Santo Domingo.

Tan sólo el triste recuerdo rendido a la memoria del Comandante de la Guardia Civil Gonzalo Pérez García que resultó herido muy grave el 22 de enero de 2004 en la localidad iraquí de Hamza durante el transcurso de una operación y fallecido en Madrid el 4 de febrero siguiente, empañó la alegría de quienes tras sufrir unas duras condiciones de vida y de alto riesgo para la misma, volvían a casa felicitados por numerosas autoridades civiles y militares españolas, iraquíes e internacionales, en reconocimiento a su labor bien hecha.

En esta Misión internacional se ha constatado una vez más la necesidad y trascendencia de integrar en los contingentes militares que se proyectan al exterior, a miembros de la Guardia Civil para realizar cometidos de carácter policial muy específicos para los que nuestras Fuerzas Armadas carecen de personal capacitado y cualificado para ello. 

La condición militar de los componentes del Cuerpo por un lado y su formación y experiencia policial por otro, han facilitado sin duda alguna su perfecta integración en la Brigada Multinacional y su más eficaz empleo y funcionamiento.

Ya en la Revista "GUARDIA CIVIL" del pasado mes de febrero se detallaba en un artículo el origen-composición de la Misión "Iraqui Freedom" y la importante labor desarrollada por los primeros guardias civiles que se integraron en la Brigada Multinacional "Plus Ultra" I. 

A medida que fue avanzando el tiempo, las actuaciones, funciones y necesidades fueron también evolucionando, incluidas las desarrolladas por los integrantes del Cuerpo.

Estos eran y siguieron siendo un comandante, en funciones de Provost Marshal –según terminología OTAN- e integrado en el Equipo de Apoyo al General Jefe de la Brigada Multinacional, así como dos tenientes, cada uno de ellos como responsable del área de Orden Público, integrados respectivamente en los Grupos de Apoyo a la Autoridad Territorial de las provincias de Diwaniyah y Najaf.

El trabajo diario con la Policía Iraquí.

La principal premisa de la Misión continuó siendo la de "proporcionar seguridad y estabilidad al pueblo iraquí, para posibilitar la reconstrucción del país" ya que con nuestro apoyo, "se trata de proporcionar el clima apropiado para que el traspaso de soberanía se realice en paz". 

Ello evidentemente era inviable sin contar e implicar en todo el proceso a la propia Policía local, jugando los miembros de la Guardia Civil allí destacados, dada su amplia experiencia policial, un papel clave, tanto mediante su contacto y presencia diaria y personal con los responsables en sus propias comisarías, como interesándose por sus carencias y ayudando a resolver sus problemas.

Así se han ido realizando y materializando numerosos e importantes proyectos que han ido dotando a la Policía iraquí, en el área de responsabilidad española, de la infraestructura (comisarías e instalaciones) y medios (armamento, uniformes, vehículos, transmisiones, chalecos antibala, grilletes, mobiliario, ordenadores, etc) necesarios para poder cumplir eficazmente su importante labor de seguridad pública.

Entre todos ellos destaca precisamente la construcción del Centro de Coordinación y Operaciones de la Jefatura Provincial de la Comisaría Principal de Diwaniyah que fue inaugurado el pasado 15 de abril por el general jefe de la Brigada Multinacional acompañado de numerosas autoridades locales. Dicho centro había sido diseñado por los componentes del Cuerpo siguiendo como ejemplo los actuales Centros Operativos de Servicios de las Comandancias de la Guardia Civil, habiendo quedado compuesto por las correspondientes salas de operadores, transmisiones y reuniones, dotadas de los más modernos medios ofimáticos y telemáticos, incluido enlace de internet vía satélite.

Dado que uno de los problemas más graves a los que se enfrentaba y sigue enfrentando el nuevo Irak es el de las bandas de delincuentes, fuertemente armadas y extremadamente violentas que suelen emplear procedimientos terroristas en sus actuaciones, ha sido necesario el constante apoyo a la policía local por parte de las fuerzas militares españolas.

Ello se ha venido materializando en la realización de numerosas operaciones conjuntas entre la Brigada Multinacional y la Policía iraquí contra dichas organizaciones que actúan en la región desde el final del derrocamiento del dictador Sadam Hussein. 

Para ello se incorporaba desde la misma fase de planeamiento al oficial de la Guardia Civil –normalmente el Provost Marshal- que intervenía activamente tanto en la misma como en las de ejecución sobre el propio terreno y su posterior explotación del éxito, siempre con su presencia constante y consiguiente alto riesgo como desgraciadamente quedó acreditado en el atentado sufrido por el Comandante Pérez García.

Hay que significar que estas bandas que imponen su terror entre la población iraquí y atacan los convoyes logísticos extranjeros que carecen de una escolta adecuada son especialmente violentos y están pertrechados de armamento de guerra –nunca inferior al fusil de asalto- y con frecuencia superior al que dispone la propia Policía, por lo que suele resultar imprescindible el apoyo de elementos tácticos de la Brigada Multinacional que cuenta con potentes medios blindados y de fuego.

En caso de que los detenidos fueran acusados de un delito contra las Fuerzas de la Coalición se procedía a su traslado al centro de detención de la Brigada, cuyo responsable era precisamente el Provost Marshal, donde eran tratados con todos los derechos y garantías recogidos en los convenios y leyes internacionales. 

Una vez instruidas las correspondientes diligencias se elevaban al escalón superior de la División Multinacional Centro-Sur, desde donde se decidía si debían ser trasladados al centro de detención de Bagdad para la continuación del procedimiento judicial militar pertinente, su entrega a la policía local para su puesta a disposición judicial iraquí o su libertad sin cargos.

Si los detenidos en cambio lo eran sólo por delitos contemplados en la legislación penal iraquí, la policía se hacía cargo de los mismos y de la instrucción de los oportunos atestados para su posterior entrega a la autoridad judicial local. 

En todos los casos las armas, explosivos y municiones intervenidos quedaban depositados en dependencias debidamente acondicionadas de la Brigada para su destino reglamentario, emitiéndose en su caso las certificaciones necesarias ante el tribunal competente.

Los sucesos de Najaf y sus consecuencias.

A principios del mes de abril se produjeron unos violentos sucesos en la ciudad de Najaf promovidos por grupos extremistas y terroristas islámicos, pertenecientes al denominado Ejército del Mahdi, tras la detención de uno de sus representantes por fuerzas norteamericanas, donde se atacó e intentó el asalto a la Base hispano-salvadoreña de "Alandalus", donde se encontraba uno de los tenientes de la Guardia Civil, y que se saldó con el resultado de 3 muertos y 11 heridos por parte de los defensores así como 32 muertos y 215 heridos por parte de los atacantes.

Previamente se había producido bajo amenazas de muerte para ellos y sus familiares, la deserción en masa de todos los policías iraquíes de la ciudad, que entregaron sin ofrecer resistencia sus comisarías, armas y vehículos a los radicales islamistas. Eso facilitó que se pudieran suceder los hechos citados al no existir ninguna fuerza de seguridad iraquí que preservara el orden público.

Al objeto de evitar que ello pudiera acontecer en Diwaniyah, se diseñó y ejecutó por los componentes de la Guardia Civil un plan de contingencia que consistió principalmente en la presencia diaria y durante las varias semanas en las principales comisarías, manteniendo reuniones constantes con los máximos responsables policiales y sus oficiales, inculcándoles la firme decisión y coraje de resistir frente a las violentas acciones de los terroristas islámicos, manteniendo además la vital coordinación y enlace durante ese turbulento periodo entre la Brigada Multinacional y el resto de las autoridades civiles de Diwaniyah, en que se sufrió más de una treintena de ataques nocturnos y diurnos con fuego de mortero y lanzagranadas así como diversas emboscadas contra las patrullas españolas.

Intervención de Armas en Diwaniyah.

Irak es un país donde tradicionalmente ha sido habitual que sus ciudadanos dispongan en su domicilio como mínimo de un arma individual para su autodefensa y muy especialmente los que habitan en el medio rural. Asimismo es bastante normal que determinadas celebraciones como nacimientos de hijos varones o bodas se festejen con la exhibición de fusiles de asalto tipo kalasnikov y disparos al aire.

Además el larguísimo conflicto bélico durante casi una década contra su vecino Irán, la reciente guerra contra la Coalición y el tremendo descontrol que siguió al derrumbamiento del régimen dictatorial de Sadam Hussein, facilitaron que grandes y variadas cantidades de armamento ligero y pesado terminaran en manos de las numerosas bandas de terroristas y delincuentes que surgieron desde los primeros días de la posguerra así como entre particulares.

Todo ello ha implicado que se iniciara por las Fuerzas de la Coalición una campaña constante de incautación de armas a todas aquellas personas que no estuvieran en posesión de la licencia correspondiente. 

Así, por las diferentes unidades de la Brigada Multinacional, como consecuencia de las numerosas operaciones realizadas contra el tráfico de armamento, bandas de delincuentes y las patrullas diarias, se intervinieron varios centenares de armas de todo tipo (morteros, lanzagranadas, ametralladoras, fusiles ametralladores, fusiles de asalto, rifles, escopetas, pistolas, revólveres, etc).

Esto originó la necesidad de crear una Intervención de Armas, con finalidad similar a las que poseemos en territorio nacional, a cuyo frente se encontraba el Provost Marshal y donde por un lado se expidieron más de un millar de licencias temporales de armas a ciudadanos iraquíes por razones de protección personal o de seguridad de instalaciones así como todos los trámites habituales de renovaciones y de gestión de depósito de las armas intervenidas. 

En definitiva una ardua y laboriosa tarea llevada a cabo por la Guardia Civil que si ya en España reviste trascendental importancia más lo es aún en un país como Irak.

Otras funciones de la Guardia Civil.

Dado que en la zona de operaciones, respecto a las Fuerzas de la Coalición, acontecen accidentes graves de circulación, sucesos violentos o de carácter delictivo en los que por sus singulares características se hace necesaria una fase específica de investigación criminal (inspecciones oculares, reconstrucciones de hechos, entrevistas o interrogatorios de sospechosos, víctimas y testigos, tanto de personal de las Fuerzas de la Coalición como iraquí, etc.), que pueden dar lugar a la instrucción de diligencias penales de ámbito militar o civil, canalizadas a través del Asesor Jurídico Militar de la Brigada Multinacional, se encargan las mismas a los componentes de la Guardia Civil así como la emisión de sus correspondientes informes técnicos.

También el Provost Marshal, como más caracterizado de los miembros del Cuerpo en la zona de operaciones y dada su formación y experiencia policial, ha venido representando entre otros foros a la máxima autoridad de la Brigada Multinacional en el Consejo Provincial de Seguridad de Diwaniyah que periódica o extraordinariamente se reunía para abordar asuntos relacionados con el orden y seguridad pública en la provincia, siendo uno de los órganos más importantes de la misma.

Por último dada la gran variedad de actividades y contactos que han mantenido los componentes de la Guardia Civil con diferentes elementos y fuentes, han obtenido frecuentemente mucha información de interés que era trasladada para su análisis y explotación, en su caso, a los diferentes órganos de inteligencia y unidades tácticas de la Brigada.

El repliegue a territorio nacional.

Como consecuencia de la orden de regreso a territorio nacional de todas las fuerzas españolas destacadas en Irak impartida por el Gobierno de la nación, la transferencia de autoridad celebrada el 21 de abril entre la Brigada Multinacional "Plus Ultra" II –constituida principalmente sobre la Brigada de Infantería Mecanizada XI de Badajoz- y la III -constituida principalmente sobre la Brigada de La Legión de Almería- sufrió una importante modificación al reconvertirse ésta última en el Contingente de Apoyo al Repliegue.

Durante el delicado periodo que le siguió, con el recrudecimiento de los ataques de morteros sufridos en las bases así como contra las patrullas y convoyes, los integrantes de la Guardia Civil comisionados en dicha unidad desempeñaron un importante papel al mantener una constante coordinación y enlace con la policía iraquí al objeto de mantener abiertos los vitales canales informativos y afrontar cualquier eventualidad de las que se presentaron, todos ellos solucionados satisfactoriamente.


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