Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR" el 17 de febrero de 2025, pág. 11.
El original está ilustrado con una fotografía en blanco y negro.
Una vez expuesto el cuadro de oficiales que se encontraban destinados al inicio de la década de los años sesenta del siglo XX en el término municipal de San Roque, tanto los encuadrados en la Compañía de San Roque como en la Compañía de Guadiaro, ambas de la 337ª Comandancia de la Guardia Civil (Algeciras), resulta también de interés conocer a sus principales subordinados.
Sirva para ello el “Escalafón”, elaborado por el Negociado 2º de la Sección de Personal de la Dirección General de la Guardia Civil, cerrado en 1º de febrero de 1962, relativo a los subtenientes, brigadas, sargentos 1º, sargentos, cabos 1º, cabos, aspirantes y guardias jóvenes aprobados para cabo, músicos y matronas; con indicación del personal del C.A.S.E. (Cuerpo Auxiliar Subalterno del Ejército) y practicantes de Sanidad Militar que entonces prestaban servicio en la Benemérita.
Por aquel entonces, salvo seis subtenientes del antiguo Cuerpo de Carabineros, todos los demás, formaban parte del escalafón único de la Guardia Civil, que procedía de los carabineros y guardias civiles que habían ingresado en sus respectivos Institutos antes de la Guerra Civil 1936-1939, así como posteriormente, “formado con arreglo a la Orden ministerial de 14 de octubre de 1944”. Ésta había sido publicada tres días después en el Diario Oficial del Ministerio del Ejército núm. 234.
Así, entre las diferentes unidades ubicadas en el término municipal de San Roque, figuraba en el mentado escalafón, por orden de antigüedad, el subteniente Francisco Rivera Izquierdo, comandante de puesto de El Toril, que procedía de la Guardia Civil antes de 1936.
Respecto a los brigadas, se encontraban destinados en San Roque tanto Ginés Aldeguer Jaén como Manuel Romero García, que procedían de Carabineros; mientras que en Guadiaro estaba Enrique Portillo Cordero y en Puente Mayorga se hallaba Francisco Cristín Pineda, que habían ingresado en la Benemérita despues de la guerra civil.
Como sargentos 1º, aunque había dos destinados en otras localidades de la 337ª Comandancia (Algeciras) como Jimena de la Frontera y La Línea de la Concepción, no había ninguno encuadrado en las dos compañías del término municipal sanroqueño que tenían su cabecera en las poblaciones de San Roque y Guadiaro.
En cambio, respecto al empleo de sargento se encontraban destinados Crispín García Calvo, en puesto de San Roque; Juan Expósito Roldán, en el puesto de Torre Guadiaro; y Francisco López Astorga, en el puesto de Casafuerte.
Los cabos primeros y cabos del mentado escalafón único del Cuerpo de la Guardia Civil, “a quienes comprende el caso 8º de la Orden del Ministerio del Ejército de fecha 27 de mayo de 1944”, publicada al día siguiente en el D.O. núm. 119, destinados en el término municipal de San Roque, eran al inicio de 1962 los que seguidamente se citan.
Antes significar que dicho caso 8º establecía que los cabos promovidos a este empleo con antigüedad posterior a la ley de 15 de marzo de 1940, constituirían un escalafón único, y seguirían los que no lo hubieran efectuado, un curso de capacitación para servir indistintamente en cualquier especialidad.
Así, correspondiente a la IX Promoción, que había comenzado a ascender a cabo con antigüedad de 22 de diciembre de 1950, estaba Marcelino Larraz Lozano, destinado en el puesto de El Toril. En cambio no había ninguno perteneciente a la X Promoción, que empezó a ascender a cabo con antigüedad de 16 de mayo de 1952. De la XI Promoción, que había comenzado a ascender a cabo con antigüedad de 15 de enero de 1953, se encontraba José García Bellver, destinado en la estación ferroviaria de San Roque. De la XII Promoción, que había empezado a ascender a cabo con antigüedad del 24 de enero de 1954, se hallaba Santiago Montilla Mayo, destinado en el puesto de San Roque. De la XIII y XIV Promociones no había nadie en dicho término municipal. De la XV Promoción, que había iniciado su ascenso a cabo con antigüedad de 9 de febrero de 1957, estaba Francisco Correro Peña, destinado también en el puesto de San Roque. De la XVI Promoción no había ninguno destinado en dicho término municipal. De la XVII Promoción, que había iniciado su ascenso al empleo de cabo con antigüedad del 1 de abril de 1959, se encontraba Fabián Escrig Bellés, destinado en el puesto de El Toril. De la XVIII Promoción, que había iniciado su ascenso al empleo de cabo con antigüedad de 1 de febrero de 1960, se hallaba Manuel Sánchez Santos, destinado en el puesto de Guadiaro. De la XIX Promoción, que había iniciado su ascenso al empleo de cabo con antigüedad de 1 de diciembre de 1960, estaban Antonio Martín López Cara, destinado en el puesto de San Roque, así como Pedro Ferrero Sanz, destinado en el puesto de Guadiaro. De la XX Promoción, que había iniciado también su ascenso al empleo de cabo con antigüedad de 1 de diciembre de 1960, se encontraban Miguel Hinojosa Sicilia, destinado en el puesto de Guadarranque; así como Rafael Baena Portillo, destinado en el puesto de Casafuerte; Prudencio Izquierdo Hernández, destinado en el puesto de Torreguadiaro; Juan Patricio Fernández, destinado en el puesto de Puente Mayorga; Juan Paloma Benítez, destinado en el puesto de Torrenueva; y Nicolás Mora Fernández, destinado en el puesto de Carboneras.
Seguidamente se encontraba aparte, la relación de los cabos de la XXI Promoción, “cuya colocación se llevará a efecto una vez terminado el curso de aptitud para tal empleo todos los componentes de la misma”. Destinado en el término municipal de San Roque estaba Carlos Moguel Cuenca, concretamente en el puesto de Guadalquitón.
Mención especial tiene el escalafón de matronas de 1962, una importante especialidad, nunca reconocida como tal, que procedía del desaparecido Cuerpo de Carabineros y que fue asumida por la Guardia Civil, al hacerse cargo de las misiones aduaneras encomendadas a aquel Cuerpo tras la entrada en vigor de la ley de 15 de marzo de 1940. Se trataban de viudas y huérfanas solteras de antiguos miembros de Carabineros y la Benemérita que realizaban entonces una importante labor del resguardo fiscal, hoy día todavía no suficientemente reconocida.
Si bien en el Campo de Gibraltar, y en elevada proporción, estaban destinadas en La Línea de la Concepción, para proceder principalmente en su aduana al registro corporal de las mujeres que intentaban introducir género de contrabando proveniente de la colonia británica de Gibraltar, también las hubo destinadas en unidades desplegadas en el término municipal de San Roque.
Tal fue el caso entonces de Antonia Álvarez Camarano, que estaba destinada en el puesto de la estación ferroviaria de San Roque, así como de Teresa Álvarez Méndez, destinada en el puesto de El Toril.
A aquellas había que añadir un “Grupo especial, a extinguir, de las matronas de Aduanas procedentes de la Zona Norte de Marruecos”, tras la independencia del reino alauita en 1956 que puso fin al Protectorado español. De las quince mujeres que se relacionaban en tan sinular escalafón había cuatro encuadradas en la 337ª Comandancia (Algeciras), estando destinadas en el puesto de El Toril las matronas María del Carmen García Álvarez e Isabel López Almeida.
(Continuará).