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lunes, 24 de marzo de 2025

LA GUARDIA CIVIL EN SAN ROQUE (CCLXII). LA REORGANIZACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL (46).


  Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR" el 10 de febrero de 2025, pág. 10.


El original está ilustrado con una fotografía en blanco y negro.

  


 

Durante los cinco años que el teniente coronel Juan Salom Sánchez fue jefe de la 337ª Comandancia de la Guardia Civil (Algeciras), concretamente entre el mes de noviembre de 1958 y el mes de noviembre de 1963, ya se ha citado en los dos artículos anteriores a buena parte de los oficiales que estuvieron destinados bajo su mando en el término municipal sanroqueño. 

Sin ser el único municipio del Campo de Gibraltar que conformaba territorialmente ambas unidades, se han mentado los capitanes y tenientes que estaban encuadrados en aquél, tanto en la Compañía de San Roque, cuya cabecera se hallaba ubicada en el casco urbano de la localidad que le daba nombre, como los que se encontraban destinados en la Compañía de Guadiaro. 

Hay que significar que esta última unidad sanroqueña tuvo realmente una entidad excepcional durante aquellos años, entre 1954 y 1963. Salvo dicho periodo de tiempo, Guadiaro fue durante muchas décadas, sólo posicionamiento de puestos, y en largas ocasiones, de cabeceras de secciones o líneas, de Carabineros hasta 1940 incluido y después de la Guardia Civil, pero no de cabecera de compañía. 

La razón de ello, encomendándose a un capitán la dirección, impulso y vigilancia de los servicios establecidos, que como se ha visto tuvo varios relevos diferentes, se debió a varias razones. Éstas fueron no sólo la lucha contra el lamentable contrabando procedente de la colonia británica de Gibraltar, sino también impedir la huida hacia Marruecos de miembros de la guerrilla antifranquista, cuyas partidas iban siendo desarticuladas, así como la aprehensión de armamento militar destinado o utilizado por la misma, tal y como se citó en su momento. 

Dicha nómina de oficiales, prosiguiendo el listado de los ya referenciados anteriormente, hay que completarla en el caso de la Compañía de San Roque, desde 1958 hasta fin de 1963 y con residencia en dicha población. 

El primero de ellos fue el capitán Agustín Arnés Vicente, perteneciente a la VII Promoción (1948-1952) de la Academia General Militar y procedía de Infantería, habiendo estado destinado como teniente en el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas Alhucemas núm. 5, ubicado en Segangán. 

Por orden del 13 de abril de 1955, del Ministerio del Ejército, y tras realizar el “Curso de Información” en el Centro de Instrucción de la Guardia Civil, pasó a ingresar en la Benemérita junto a una veintena de tenientes de Infantería y Caballería. Tres años más tarde, procedente como teniente de la Comandancia Móvil de Sevilla, fue destinado, recién ascendido al empleo de capitán, a la 337ª Comandancia (Algeciras), con carácter forzoso. Concretamente fue por orden del Ministerio del Ejército, de 25 de abril de 1958, siéndole seguidamente asignado el mando de la Compañía de San Roque, en relevo del capitán Mariano Cobos Blanca, que había ascendido al empleo de comandante y había sido destinado con carácter forzoso a la 231ª Comandancia (Manresa). 

Hay que significar que Cobos, que procedía de Carabineros, tras otro destino en la 121ª Comandancia (Cáceres), regresaría destinado, por orden ministerial de 23 de julio de 1960, a la provincia gaditana, si bien esta vez a la 237ª Comandancia (Cádiz). Ahí permanecería hasta su ascenso al empleo de teniente coronel por orden del Ministerio del Ejército, de 2 de mayo de 1963, quedando afecto para documentación y haberes al 37º Tercio (Málaga).

Respecto al citado Arnés, permaneció al frente de la compañía sanroqueña hasta que por orden de 21 de agosto de 1961, dimanante del Ministerio del Ejército, siendo todavía capitán, fue destinado para el mando del Sector de Sevilla de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Por aquel entonces los subsectores provinciales estaban mandados por tenientes, encontrándose Rufino Mohedas Gómez al frente del de Cádiz.

La vacante de la mentada Compañía de San Roque fue ocupada por el capitán Mariano Pellúz Zaragoza, que fue destinado a la 337ª Comandancia (Algeciras), con carácter forzoso, por orden del Ministerio del Ejército, de 26 de abril de 1962. Dicho oficial, que había sido carabinero del puesto sanroqueño de Guadalquitón antes de la guerra civil, procedía por ascenso del mando de la línea de Totana, perteneciente a la 235ª Comandancia de la Guardia Civil (Murcia). Dado el carácter forzoso de su destino a la comandancia campogibraltareña, pudo solicitar destino una vez transcurrido un año, siendo destinado seguidamente a la mentada comandancia murciana, haciéndose cargo del mando de la Compañía de La Unión.

Ocupó su vacante el capitán Julián del Campo Granados. Éste ya estaba destinado en Algeciras, tras su ascenso a dicho empleo con antigüedad del 29 de octubre de 1962, procedente del mando de la línea de Villaverde, que pertenecía a la 301ª Comandancia (Madrid). Permaneció al frente de la Compañía de San Roque hasta que por orden del Ministerio del Ejército, de 29 de abril de 1967, pasó destinado a la 112ª Comandancia (Madrid), siéndole seguidamente asignado el mando de la Compañía de Colmenar Viejo. Hay que significar que procedía del Colegio de Guardias Jóvenes y había obtenido su primer destino como guardia 2º cuando fue destinado el 16 de enero de 1935 al 4º Tercio Móvil (Madrid), por el entonces inspector general de la Guardia Civil Cecilio Bedia de la Cavallería, que era general de brigada de Artillería.

En relación a los tenientes destinados en la propia localidad de San Roque, como jefe de su línea (sección), hay que recordar que su hasta entonces titular, Cándido Adrián Lucena, cumplió 53 años el 5 de abril de 1961. Debe significarse que esa era la edad prevista en dicho empleo militar para dejar entonces el servicio activo. Estaba prevista en la ley de 15 de julio de 1952, por la que se aplicó al Cuerpo de la Guardia Civil la ley de 5 de abril de ese mismo año, “relativa a la modificación de las edades para el mando de Unidades armadas y pase a la situación de reserva o retiro de los Generales, Jefes y Oficiales de la Escala Activa de las Armas y Cuerpo de Estado Mayor”.

Esta última norma se extendió entonces a la Benemérita, ya que “por formar parte integrante del Ejército de Tierra el Cuerpo de la Guardia Civil, con mando, disciplina y fuero militar, no puede quedar constituyendo una excepción al adoptarse medidas de carácter general para las Armas, en cuanto a la exigencia de aptitud física para el desempeño de Unidades armadas, así como en el señalamiento de edades límites para la vida activa”.

Le sucedió en el mando de la línea de San Roque el teniente Ramón Mata Llaves, procedente de Carabineros, que hasta entonces era el jefe de la línea de Campamento, ubicada también en el término municipal sanroqueño. Permaneció en aquel destino hasta su ascenso a capitán, con antigüedad de 26 de marzo de 1964. Seguidamente fue destinado a la 237ª Comandancia (Cádiz), siéndole asignado seguidamente el mando de la Compañía de Chiclana de Frontera. No obstante, apenas permaneció un año al frente de dicha unidad ya que por otra orden del Ministerio del Ejército, de 24 de junio de 1965, fue destinado forzoso a la 135ª Comandancia (Albacete).

(Continuará).