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jueves, 22 de agosto de 2024

LA GUARDIA CIVIL EN SAN ROQUE (CCXXXIV) LA REORGANIZACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL (18)


Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR" el 29 de julio de 2024, pág. 12.


El original está ilustrado con una fotografía en blanco y negro.



 

Una vez nombrados y publicados en el Diario Oficial del Ministerio del Ejército que el jefe de la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras) era el teniente coronel Manuel Sanmartín Rives (procedente de Carabineros) así como que sus comandantes eran Ignacio Molina Pérez (procedente de Carabineros) y Juan del Río Fernández (procedente de la Guardia Civil), es importante citar a sus oficiales, suboficiales y cabos comandantes de puesto en aquel aciago año de 1944.

Para ello hay que partir primero de la “Escaleta de Generales, Jefes y Oficiales en 1º de mayo de 1944”, publicada por el madrileño Taller-Escuela de Artes Gráficas de Huérfanos de la Guardia Civil y donde se advertía que cualquier error que se observase fuera comunicado para su futura subsanación al jefe del Parque Móvil del Cuerpo en Madrid, teniente coronel Juan de la Peña Caballero. 

Hay que recordar que la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras) había crecido y adaptado a la nueva dimensión de mando que tenía el gobernador militar del Campo de Gibraltar. También hay que tener presente que se había sobredimensionado su demarcación territorial debido a la situación planteada como consecuencia de la evolución que estaba tomando la Segunda Guerra Mundial. 

Por decreto de 11 de julio de 1941 se había nombrado al entonces general de brigada Fernando Barrón Ortíz, procedente del Arma de Caballería, como jefe de la División núm. 22 y gobernador militar del Campo de Gibraltar, siendo promovido al empleo de general de división por otro decreto de 18 de junio del año siguiente y continuando al frente de ambos destinos. Sin embargo, por otro decreto de 24 de septiembre de 1943, se le nombró, en comisión, y en Madrid, subsecretario del Ministerio del Ejército, pero continuando ejerciendo también y expresamente los cargos citados anteriormente. No hay que olvidar que se estaba librando la Segunda Guerra Mundial y que teníamos en nuestra demarcación la colonia británica de el Peñón, con todo lo que ello implicaba. Que desempeñase simultáneamente todos esos cargos, en Madrid y en Algeciras, no fue ni un hecho fortuito ni una casualidad.

Por lo tanto, los desempeñó conjuntamente hasta que por decreto de 8 de julio de 1944 fue confirmado en el citado cargo de subsecretario y cesado expresamente en los mandos citados del Campo de Gibraltar. Mientras tanto, los Aliados habían comenzado a desembarcar el 6 de junio anterior en las playas francesas de Normandía y su avance estaba siendo  imparable. A su vez, y por decreto de misma fecha que el nuevo destino del general Barrón, sería nombrado para desempeñar esos mismos cometidos en Algeciras, el general de división Eduardo Sáenz de Buruaga Polanco.

Prosiguiendo con nuestro relato hay que precisar que los oficiales destinados inicialmente en aquella nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras), suma parcial de todas las comandancias gaditanas y malagueñas citadas en el capítulo anterior, procedían en su mayor parte del antiguo Cuerpo de Carabineros, si bien también los había pertenecientes desde su ingreso, a la Benemérita. 

Procedentes de esta última estaban entonces los capitanes Domingo Oliva Quirós (Algeciras), Francisco Lafuente Gonzalo (Ronda) y Antonio Martínez Martínez (Jimena de la Frontera), así como los tenientes Juan Casillas Aguilera (Ronda), Juan Sánchez Vergara (Cortes de la Frontera) y Juan Cruz Martínez Otaola (Casares). También figuraba en Algeciras, si bien en la situación militar de “disponible”, el teniente Ángel Pérez González, así como igualmente en dicha Comandancia, el teniente Antonio Liñán Bernal, recién ascendido pero sin destino todavía.

Procedentes del antiguo Cuerpo de Carabineros, y prestando servicio activo en dicha 337ª Comandancia Mixta (Algeciras), estaban los capitanes Manuel López Benítez (Atunara),  Manuel Roza Gálvez (Algeciras), Antonio Ciro Morcillo (Ronda), José Gallego Bregante (Algeciras), Ángel Gil Sánchez (Barbate), Dámaso González Sáchez (La Línea de la Concepción) y José González Cantón (Tarifa). Igualmente figuraban destinados en dicha Comandancia los tenientes Arturo Santano Armida (La Línea de la Concepción), Francisco Parralo González (Algeciras), Crisanto Alcocébar Delplán (Jimena de la Frontera), Miguel Trujillano Iglesias (Manilva), Ángel del Yelmo Gamino (Cortes de la Frontera), Nicolás Bozal Bernal (Tarifa), Facundo Elvira Parpal (Carbonera), Francisco Martínez García (San García), Manuel Martín Hernández (Cañada Peral) y Crescencio Torés Pérez, que acababa de ascender si bien, aunque encuadrado en la mentada 337ª Comandancia Mixta, no le figuraba todavía destino alguno en la citada escaleta de 1º de mayo de 1944. También se ha observado el error en dicha documento que figura el teniente Santos Reguera Baguer con residencia en Palma de Mallorca cuando realmente se trataba de Santos Rivera Baguer, destinado realmente en la mentada 337ª Comandancia Mixta (Algeciras).

Llama también la atención que al final de dicha escaleta figura una extensa relación de más de noventa generales, jefes y oficiales (en su inmensa mayoría capitanes y tenientes), que hasta fin de diciembre de 1944, y en el día que se indicaba, cesarían, por razón de edad, en la situación de activo, pasando entonces a la de reserva o retirado. Es significativo que ni uno de ellos estaba destinado en la 337ª Comandancia Mixta (Algeciras), pero en cambio varios de ellos se encontraban en la 137ª Comandancia Mixta (Málaga) y 237ª Comandancia Mixta (Cádiz). 

La vida profesional y personal en aquella extensa comandancia, realmente más que campogibraltareña, era en esa época, así como en las anteriores y posteriores, muy dura y salvo algunas muy contadas excepciones, la mayor parte de sus componentes, cuando cumplía el periodo que estaba obligado a estar, solicitaba cambio de destino. 

No hay que olvidar, y es buen ejemplo de ello, que tal y como se relató en su momento, de las 31 Comandancias que tenía en 1908 el Cuerpo de Carabineros, la de Algeciras, junto a las de Estepona, Málaga y Mallorca, así como la primera línea de la de Cádiz, primera y segunda compañía de la de Gerona, la compañía del Bidasoa en la de Guipúzcoa, la cuarta compañía de Huelva y la primera de Lérida, estaban consideradas, como de “servicio de fatiga”. Las penalidades que se sufrían durante la prestación del servicio eran tales, que transcurrido cierto tiempo, sus componentes tenían derecho preferente en las solicitudes de traslados a otros destinos.

Tampoco debe olvidarse la Circular núm. 158, de 12 de noviembre de 1931, citada también en su momento y dictada por la entonces Dirección General de Carabineros, sobre traslados de las clases e individuos de tropa de dicho Instituto, incluidas las matronas. En ella se disponía que todos, incluidas ellas, al cumplir un año de servicio en las Comandancias de Algeciras (excepto el personal de Ceuta que entonces estaba encuadrado en la comandancia campogibraltareña), Barcelona, primera línea de Estepona, Figueras, Ripoll, Valencia y compañía de la ría del Bidasoa en Guipúzcoa, “descontando el que permanezcan con licencia, permiso y de baja por enfermo”, podían solicitar traslado a cualquier otra Comandancia, “y hasta ocho”, lo mismo que los jefes y oficiales. 

La principal diferencia en 1944 era que estar destinado en la comandancia campogibraltareña, al contrario que en el pasado, no constituía privilegio ni prioridad alguna para pasar destinado a otra comandancia.

(Continuará).


domingo, 18 de agosto de 2024

LA GUARDIA CIVIL EN SAN ROQUE (CCXXXIII). LA REORGANIZACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL (17).



Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR" el 22 de julio de 2024, pág. 12.


El original está ilustrado con una fotografía en blanco y negro.

 



Por una u otra razón no siempre se cuenta la historia de las cosas como realmente fueron. Y nuestro Campo de Gibraltar, que tuvo en su histórico haber diferentes composiciones y extensiones, es uno de esos lugares sobre los que tanto queda por aprender y saber. 

Tal y como se viene exponiendo, ahora nos situamos dos décadas antes de que entrase en vigor el Decreto 3.223/1965, de 28 de octubre, que configuró la Comarca del Campo de Gibraltar con los términos municipales de Algeciras, San Roque, La Línea de la Concepción, Los Barrios, Castellar de la Frontera, Jimena de la Frontera y Tarifa. Muy posteriormente, como ya se dijo, por Decreto 181/2018, de 2 de octubre, se aprobó la creación del municipio de San Martín del Tesorillo, por segregación de Jimena de la Frontera.

En los dos capítulos anteriores se ha expuesto resumidamente la configuración de las diez compañías territoriales mandadas por capitanes y las diecinueve secciones mandadas por tenientes, tanto en la provincia de Cádiz como en la de Málaga. Por supuesto hubo algunas secciones mandadas por suboficiales, concretamente entonces con el empleo de brigada, y por supuesto un número muy superior de puestos de la Guardia Civil. 

No hay que olvidar que las unidades del antiguo Cuerpo de Carabineros habían pasado a integrarse en el de la Guardia Civil y que como consecuencia de la evolución de la Segunda Guerra Mundial, concretamente a partir del 1 de marzo de 1944, la hasta entonces 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Algeciras), antigua 10ª Comandancia de Carabineros (Algeciras), se había visto ampliada y fortalecida con unidades territoriales que hasta entonces había estado encuadradas en la 216ª Comandancia Rural de la Guardia Civil (Cádiz), en la 234ª Comandancia de Costas (Cádiz) que era la heredera de la antigua 11ª Comandancia de Carabineros (Cádiz), así como en la 116ª Comandancia Rural (Málaga) y en la 333ª Comandancia de Costas (Málaga), heredera de la antigua 9ª Comandancia de Carabineros (Málaga). Todo ello había dado lugar a la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras).

Como jefe de dicha unidad fue nombrado el teniente coronel Manuel Sanmartín Rives, titular hasta entonces de la mentada 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Algeciras), siendo sus dos comandantes, conforme la “Escaleta de Generales, Jefes y Oficiales en 1º de mayo de 1944”, Ignacio Molina Pérez y Juan del Río Fernández. De éstos, el primero procedía del Cuerpo de Carabineros y el segundo del de la Guardia Civil. 

Hay que significar que de Molina, del cual se han reproducido sus fotografías en capítulos anteriores, se podría escribir un libro muy interesante, en especial para la historia del Campo de Gibraltar en las décadas de los años 30 y 40 del siglo XX, y no sólo de los dos Cuerpos beneméritos a los que perteneció. También sería interesante tratar la ayuda que prestó a algunas familias judias de otros países de la Europa continental para que pudieran entrar en la colonia británica de Gibraltar. 

El comandante Molina había nacido el 31 de julio de 1897 en la cercana población malagueña de Casares. Cursó sus estudios militares en la Academia de Infantería ubicada en el alcazar de Toledo, perteneciendo a la promoción que ingresó el 27 de abril de 1916. Obtuvo el empleo de alférez con antigüedad del 27 de junio de 1919 y tras finalizar sus estudios castrenses fue destinado al Regimiento de Infantería Extremadura núm. 15, donde permaneció hasta fin de mayo de 1922. El día 17 de dicho mes contrajo matrimonio canónico en Algeciras con la joven Ramona López Riquelme, natural de dicha ciudad.

Tras prestar activo servicio en las Campañas de Marruecos y estando destinado en el Batallón de Cazadores de Figueras núm. 6, fue destinado por real orden de 5 de junio de 1923 al Instituto de Carabineros. Causó alta en la revista del mes siguiente en la Comandancia de Málaga, si bien, a partir de octubre de ese mismo año, salvo el breve periodo acaecido entre abril y noviembre de 1934, que prestó servicio en la Comandancia de Huesca, estuvo destinado en la Comandancia de Algeciras en diferentes empleos y destinos.

Como su biografía militar sería larga de relatar y su historia merecería un libro, decir tan sólo que comenzó el año 1944 como segundo jefe de la todavía 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Algeciras). Pero es que además, y ello era inusual, era el jefe del “Destacamento Algeciras-Málaga” de la 2ª Sección Bis del Estado Mayor Central del Ejército y jefe de la Secretaría de Información del Gobierno Militar del Campo de Gibraltar. Es decir, era el responsable en la Comarca de lo que hoy día llamaríamos inteligencia militar.

Como hecho curioso, y no suficientemente aclarado, a pesar de que llevaba tiempo desempeñando esos tres cometidos, hay que decir que fue destinado el 28 de febrero de dicho año, por orden del general de división Carlos Asensio Cabanillas, ministro del Ejército, “en concepto de forzoso a la Plana Mayor del 21 Tercio de Fronteras (Cáceres)”. Se ignoran las razones reales de dicha disposición, dados los cometidos tan singulares que dicho comandante venía desempeñando así como su profundo conocimiento del Campo de Gibraltar. Conocía muy bien, y tenía buenos contactos desde su etapa en el Cuerpo de Carabineros, en la colonia británica asentada en el Peñón, máxime cuando se estaba librando la Segunda Guerra Mundial y se iba a potenciar el despliegue defensivo militar español. No parecía lógico dicho cambio de destino, salvo razones desconocidas.

El caso es que en dicha orden ministerial, “como consecuencia de la reorganización dada al Cuerpo de la Guardia Civil”, que supuso a partir del 1 de marzo de 1944, entre otras cosas, el acoplamiento definitivo de las antiguas comandancias de Carabineros, a excepción de la de Algeciras, fueron destinados numerosos jefes y oficiales procedentes de ambos Institutos. Entre ellos, además del también mentado comandante del Río, que fue destinado con carácter forzoso a la comandancia campogibraltareña, se encontraba en idéntica situación el ya citado comandante Molina, pero a Extremadura. 

Esto no parecía en principio lógico, pero no por su destino en la Comandancia de Algeciras, donde era el oficial que más tiempo llevaba destinado en tres empleos diferentes, sino por la responsabilidad que ostentaba al frente de la inteligencia militar del Ejército en el Campo de Gibraltar. Se estaba en plena Segunda Guerra Mundial y la situación internacional no era precisamente buena para España.

La sorprendente decisión, tal vez no para la Dirección General de la Guardia Civil, pero sí para el subsecretario, en comisión, del Ministerio del Ejército, y gobernador militar del Campo de Gibraltar, general de división Fernando Barrón Ortiz, fue modificada el 3 de marzo siguiente. El ministro firmó otra orden, publicada al día siguiente en el Diario Oficial del Ministerio del Ejército, relativa al comandante Molina: “se rectifica en el sentido de que su destino es a la 337ª Comandancia mixta, en comisión, forzoso”. Se había reorganizado la Comandancia de Algeciras y Molina continuaría desempeñando los antiguos cometidos encomendados.

(Continuará).

 

lunes, 12 de agosto de 2024

LA GUARDIA CIVIL EN SAN ROQUE (CCXXXII). LA REORGANIZACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL (16).



Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR" el 15 de julio de 2024, pág. 14.


El original está ilustrado con una fotografía en blanco y negro.


 

No es posible relatar una parte de la historia contemporánea del Campo de Gibraltar sin hacer expresa referencia a su gobierno militar, sus unidades militares y en especial las Comandancias de Carabineros y de la Guardia Civil, que entonces dependían del general gobernador militar.

Tal y como se mencionó en el anterior capítulo, con los antiguos miembros del Cuerpo de Carabineros ya perfectamente integrados en el Cuerpo de la Guardia Civil, que se vio con ello renovado y fortalecido, comenzó el 1º de marzo de 1944 la 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras).

Ésta comenzó sus primeros pasos en un contexto histórico muy diferente de su antecesora, la breve 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Algeciras), que básicamente había nacido como consecuencia del desarrollo de la Ley de 15 de marzo de 1940, al reconvertir la antigua 10ª Comandancia de Carabineros (Algeciras). 

Es importante no olvidar, por complicado que parezca, que la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras) integró también, pero no únicamente, la antigua 2ª Compañía (Algeciras) de la Comandancia de la Guardia Civil (Cádiz), reconvertida en el año 1941 en la 216ª Comandancia Rural de la Guardia Civil (Cádiz).

La Segunda Guerra Mundial, y su evolución en beneficio de los Aliados, tuvo un innegable peso específico en la reorganización militar española del Campo de Gibraltar. Una de sus consecuencias directas fue la necesidad de organizar y poner en funcionamiento en 1944 la mentada 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras). Ésta se forjó con todas las fuerzas de la Guardia Civil existentes en el Campo de Gibraltar, pertenecientes a las dos comandancias citadas, más las que hubo que anexionar de las Comandancias de la Guardia Civil de Cádiz y Málaga que se habían creado en 1941, tras la absorción del Cuerpo de Carabineros. 

Nunca antes, ni después, la Comandancia de la Guardia Civil del Campo de Gibraltar tuvo tan extensa demarcación. Ello fue debido a la necesidad de extender la acción de mando del gobernador militar asentado en Algeciras.

El Campo de Gibraltar, desde que a principios del siglo XVIII se había producido la usurpación e ilegítima ocupación militar británica del Peñón de Gibraltar, había ido evolucionando a lo largo del tiempo, así como la competencia y responsabilidad de su comandante general, reconvertido con el paso del tiempo a la figura del gobernador militar.

La evolución militar de la Segunda Guerra Mundial en la zona del Estrecho de Gibraltar obligó temporalmente a readaptar el despliegue militar español existente así como el propio espacio de responsabilidad del mentado gobernador militar.

En el ámbito de la Benemérita se produjeron durante ese periodo una serie de cambios estructurales y organizativos importantes que tuvieron su mayor expresión operativa en la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras). 

Así, fueron integradas en la nueva unidad de la Benemérita, que comenzó a ser oficialmente operativa el 1 de marzo de 1944, la citada 134ª Comandancia de Costas (Algeciras) y diversas unidades territoriales de la mentada 216ª Comandancia Rural (Cádiz) y de la 234ª Comandancia de Costas (Cádiz), heredera de la antigua 11ª Comandancia de Carabineros (Cádiz); así como de la 116ª Comandancia Rural (Málaga) y de la 333ª Comandancia de Costas (Málaga), heredera de la antigua 9ª Comandancia de Carabineros (Málaga).

De esta forma, y por las necesidades surgidas como consecuencia de la evolución de la Segunda Guerra Mundial en la zona del Estrecho de Gibraltar, la organización de la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras), publicada en su escalafón oficial de 1944, quedó estructurada en las diez compañías citadas en el artículo anterior, desplegadas en buena parte de las provincias de Cádiz y de Málaga. Esa decena de unidades estaban mandadas por capitanes y estaban integradas por las siguientes cabeceras de sección, a cuyo frente se encontraban oficiales subalternos:

1ª Compañía Rural (Algeciras), con secciones en Algeciras y La Línea de la Concepción; 2ª Compañía Rural (Ronda), con secciones en Ronda y Cortes de la Frontera; 3ª Compañía Rural (Jimena de la Frontera), con sección en Casares; 4ª Compañía de Costas (Atunara), con secciones en Río Manilva y Carboneras; 5ª Compañía de Costas (La Línea de la Concepción), con secciones en Puente Mayorga y Palmones; 6ª Compañía de Costas (Algeciras), con secciones en San García y Cañada Peral; 7ª Compañía de Costas (Tarifa), con secciones en Tarifa y Bolonia;  8ª Compañía de Costas (Barbate), con secciones en Barbate y Conil de la Frontera; 9ª Compañía de Especialistas (Algeciras), con secciones en Algeciras (puerto) y La Línea de la Concepción (en la aduana con la colonia británica de Gibraltar); y 10ª Compañía de Especialistas (Ronda), con secciones en Cortes de la Frontera y Jimena de la Frontera. 

Es importantente recordar que dichas secciones se referían sólo a las que se hallaban consignadas el mando de sus residencias a los tenientes, no figurando por lo tanto aquellas unidades de dicha entidad cuyo mando titular correspondía a suboficiales, concretamente a brigadas. Todas las “secciones” de la nueva 337ª Comandancia Mixta (Algeciras), pues temporalmente como consecuencia de la absorción del Cuerpo de Carabineros se había abandonado el concepto de “línea”, propio de la Guardia Civil, estaban integradas a su vez por los correspondientes puestos territoriales u orgánicos cuyos comandantes eran suboficiales y cabos, procedentes de las antiguas comandancias citadas. 

En el escalafón del Cuerpo, mandado por el entonces general de división del Ejército Camilo Alonso Vega, siendo subdirector general el general de división de la Guardia Civil Pedro Romero Basart, correspondiente al 1º de mayo de 1944, figuraban como jefe de la 1ª Zona (Sevilla) el general de brigada Joaquín García de Diego, como jefe del 37ª Tercio Mixto (Málaga) el coronel Andrés García Pérez, y como jefes de la 137ª Comandancia Mixta (Málaga), 237ª Comandancia Mixta (Cádiz) y 337ª Comandancia Mixta (Algeciras), los tenientes coroneles Francisco Rodríguez de Hinojosa, Federico Montero Lozano y Manuel Sanmartín Rives. De todos ellos, sólo el jefe de la comandancia campogibraltareña, procedía del desaparecido Cuerpo de Carabineros. Y así sería durante muchos años más.

En cambio, respecto al resto de empleos subordinados, dada la conjunción territorial de las antiguas comandancias de los Cuerpos de Carabineros y de la Guardia Civil que se había llevado definitivamente a cabo, a partir de 1944, el resto de jefes y oficiales de la 337ª Comandancia Mixta (Algeciras) procedían de ambos Cuerpos. Todo ello sin perjuicio de los de nuevo ingreso que seguirían procediendo de las Armas de Infantería y Caballería del Ejército, hasta que en la década siguiente, tal y como se expondrá oportunamente, se añadieran también los nuevos tenientes procedentes de la nueva Academia Especial de la Guardia Civil (Madrid). 

En el mentado escalafón de 1944 los comandantes de esta Comandancia eran Juan del Río Fernández e Ignacio Molina Pérez, procediendo el primero de la Guardia Civil y el segundo de Carabineros. Algunas de las vicisitudes de éste último fueron citadas en artículos anteriores pues, durante la guerra civil y la Segunda Guerra Mundial, había desempeñado cometidos especiales respecto a la colonia británica de Gibraltar.

(Continuará).

 

 

jueves, 1 de agosto de 2024

LA GUARDIA CIVIL EN SAN ROQUE (CCXXXI). LA REORGANIZACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL (15).



Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR" el 8 de julio de 2024, pág. 10.


El original está ilustrado con una fotografía en blanco y negro.


  

El 1º de marzo de 1944 la primera comandancia benemérita del Campo de Gibraltar, nacida tres años antes, es decir, la 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Algeciras), procedente de la antigua 10ª Comandancia de Carabineros (Algeciras), incluidas sus matronas, que fueron las primeras mujeres en vestir el uniforme del Cuerpo, se transformó en la 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras). 

No fue un mero cambio de denominación, enmarcado en una novedosa normativa  de ámbito nacional, sino que fue fruto de una importante reorganización que lamentablemente apenas ha sido debidamente tratada por nuestra historiografía comarcal y provincial.

Hoy día la demarcación territorial en vigor de nuestra Comarca del Campo de Gibraltar fue definida inicialmente en el Decreto 3.223/1965, de 28 de octubre, publicado en el Boletín Oficial del Estado el 12 de noviembre siguiente. Quedó entonces integrada por los términos municipales de Algeciras, San Roque, La Línea de la Concepción, Los Barrios, Castellar de la Frontera, Jimena de la Frontera y Tarifa. Muy posteriormente, transcurrido más de medio siglo, por Decreto 181/2018, de 2 de octubre, dimanante de la Junta de Andalucía, publicado en el BOE el 23 de enero del año siguiente, se aprobó la creación del municipio de San Martín del Tesorillo, por segregación del término municipal de Jimena de la Frontera.

Pero todo ello no fue siempre así. Remontándonos sólo al siglo XX, pues se podría escribir mucho más, hay que significar que por real decreto de 2 de noviembre de 1904, publicado diez días más tarde en la Gaceta de Madrid, se transformó la entonces comandancia general del Campo de Gibraltar, en el nuevo gobierno militar del Campo de Gibraltar. Estableció su jurisdicción territorial sobre los municipios gaditanos de Jimena de la Frontera, Castellar de la Frontera, Los Barrios, San Roque, La Línea de la Concepción, Algeciras, Tarifa, Vejer de la Frontera (con toda la laguna de la Janda incluido Barbate que entonces era una de sus pedanías) y Alcalá de los Gazules, así como los malagueños de Ronda, Arriate, Montejaque, Benaoján, Jimena de Líbar, Cortes de la Frontera y Gaucín.

Tras proclamarse la Segunda República, el decreto de 29 de abril de 1931, publicado al día siguiente en la Gaceta de Madrid, derogó el real decreto de 21 de septiembre de 1880 que concedía atribuciones gubernativas al comandante general del Campo de Gibraltar, ya “que han originado constantes rozamientos entre las autoridades civiles y la militar y disgusto contínuo entre los ciudadanos habitantes en dicha región”. 

Finalizada nuestra trágica guerra civil se restituyó por decreto de 17 de agosto de 1939, publicado al día siguiente en el BOE, “para bien del servicio e interés nacional”, al cargo de gobernador militar del Campo de Gibraltar, que la Segunda República había suprimido, la dirección de todos los servicios de “Vigilancia, Policía y Orden Público”, así como las atribuciones propias de los jefes de Hacienda sobre las “Fuerzas de los Resguardos de Mar y Tierra”, en cuanto se refería a la represión del fraude y el contrabando, “ya que la experiencia enseña, dada la característica especial de aquella Zona, que deben quedar bajo una sola Autoridad”. Pero su jurisdicción territorial quedó limitada a los partidos judiciales de Algeciras y San Roque.

Ahora, en la época objeto del presente artículo, cuando se estaba desarrollando la Segunda Guerra Mundial, el decreto de 24 de julio de 1942, publicado el día 6 del mes siguiente en el BOE, había restituido por “razones del mejor servicio”, la antigua delimitación territorial establecida en el citado real decreto de 1904, pero ampliándose con el término municipal gaditano de Conil de la Frontera y los malagueños de Casares y Manilva. Igualmente se le otorgó al gobernador militar del Campo de Gibraltar, sobre todos esos términos municipales, las mismas facultades que en relación con los servicios de “Orden Público, Vigilancia y Policía”, asignaba el mentado real decreto de 21 de septiembre de 1880, y las que sobre las “Fuerzas de los Resguardos de Mar y Tierra”, determinaba la real orden de 21 de diciembre de 1877.

Sin perjuicio del mentado decreto de 1942, mediante el cual se había ampliado la especial jurisdicción gubernativa del gobernador militar del Campo de Gibraltar, se adoptó el 21 de diciembre de 1943 el nuevo despliegue territorial de la hasta entonces 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Algeciras) que pasó a convertirse en la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras). Esa nueva reorganización, cuyo fin principal era asumir a nivel nacional, definitiva y corporativamante, la integración que se había llevado a cabo del antiguo Cuerpo de Carabineros, entraría en vigor el 1º de marzo de 1944. Todo ello bajo el impulso y mando del nuevo director general de la Guardia Civil, el general de división Camilo Alonso Vega, anterior subsecretario del Ministerio del Ejército, que había sido nombrado en plaza de superior categoría por decreto de 24 de julio de 1943.

Por lo tanto, la nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras), asumiría e integraría no solo la demarcación que entonces tenía la mentada 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Algeciras), sino también parte de las unidades territoriales que hasta entonces habían estado encuadradas en la 216ª Comandancia Rural de la Guardia Civil (Cádiz) y de la 234ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Cádiz), que era la antigua 11ª Comandancia de Carabineros (Cádiz), así como de la 116ª Comandancia Rural de la Guardia Civil (Málaga) y la 333ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Málaga), antigua 9ª Comandancia de Carabineros (Málaga). 

La nueva comandancia campogibraltareña de la Guardia Civil nunca sería tan potente, tanto en número de efectivos y unidades, como en extensión territorial. Se estaba librando la Segunda Guerra Mundial y la colonia británica del Peñón limitaba por tierra y mar con los municipios de La Línea de la Concepción y San Roque.

La nueva 337ª Comandancia Mixta de la Guardia Civil (Algeciras), encuadrada en el nuevo 37º Tercio Mixto (Málaga), junto a la 137ª Comandancia Mixta (Málaga) y la 237ª Comandancia Mixta (Cádiz), pasó a estar integrada por un número realmente excepcional de unidades desplegadas en las provincias de Cádiz y de Málaga. En total pasaron a ser diez compañías, de las que tres eran “Rurales”, cinco de “Costas” y dos eran de “Especialistas”.

La jefatura de la nueva comandancia continuó ubicada en el mismo edificio de la calle Ancha que habían tenido la 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil, y anteriormente, la 10ª Comandancia de Carabineros (Algeciras). Sus tres compañías rurales tenían ubicadas sus cabeceras en las poblaciones gaditanas de Algeciras (1ª) y Jimena de la Fontera (3ª) así como en la malagueña de Ronda (2ª). Las cinco compañías de costas tenían sus jefaturas asentadas en la barriada linense de Atunara (4ª), La Línea de la Concepción (5ª), Algeciras (6ª), Tarifa (7ª) y Barbate (8ª), mientras que las dos compañías de especialistas tenían sus planas mayores sitas en la mentada ciudad gaditana de Algeciras (9ª), así como en la malagueña de Ronda (10ª).

(Continuará).

 

 

lunes, 29 de julio de 2024

LA GUARDIA CIVIL EN SAN ROQUE (CCXXX). LA REORGANIZACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL (14).


Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR" el 1 de julio de 2024, pág. 12.


El original está ilustrado con una fotografía en blanco y negro.

 


 

Tanto el “Escalafón de Suboficiales y Cabos” de 1943, publicado por el Negociado 2º de la Sección de Personal de la Dirección General de la Guardia Civil, como la publicación particular “Anuario del Guardia Civil”, fechada en enero de ese mismo año y que también contenía dicho escalafón, cuyo autor principal fue el entonces teniente coronel Eugenio Calvete Hernández, antiguo capitán de la Comandancia de Carabineros de Algeciras (1929-1931), fueron impresos en la “Imprenta y Litografía”, ubicada en el número 3 de la calle madrileña de Juan Bravo. A partir del año siguiente la edición de los sucesivos escalafones correspondería sólo ya al “Taller-Escuela de Artes Gráficas de Huérfanos de la Guardia Civil”. 

Ambas publicaciones, tras lo expuesto en los artículos anteriores, proseguían con la lista-escalafón de los guardias, cornetas y trompetas que se hallaban declarados aptos para el empleo de cabo en los exámenes de selección verificados en los Tercios Rurales y Móviles en el mes de abril de 1942. Por supuesto, para obtener dicho empleo debían de seguir en el “Centro de Instrucción”, los cursos reglamentarios.

Los destinados en la 216ª Comandancia Rural (Cádiz), que al ser de entidad provincial comprendía también el Campo de Gibraltar si bien no se especificaba el puesto concreto, eran los guardias 2º de Infantería Aurelio Pérez Zarzuela, Emilio Valverde Peña, Antonio Carmona Gil, José Flores Comitre, Manuel Butrón García, Blas Luque Navarro, Alejo Medina Guerra, José Grandio Rodríguez, Cristóbal Reguera Herrero, Ildefonso Vera Sánchez, José Céspedes Mesa, José Ortega Pérez, Julio Peña Luis, José García Morales, Valentín Morata Blázquez, José Marín Guerrero, Juan Atienza Hernando, Pedro García Gómez González, Ramón Escriche López, Manuel Valencia Espíritusanto,Francisco Carrillo Aurrecoechea, Andrés Nieto Garrido y José Labrador Rodríguez, así como el guardia 2º de Caballería Andrés Ramírez Domínguez. 

A continuación, se publicaba la lista-escalafón de los guardias declarados aptos para el mentado empleo de cabo en los exámenes de selección verificados en los Tercios de Costas y Fronteras y Comandancias Exentas, en el mes de octubre de 1942. Al igual que los citados anteriormente, procedentes del antiguo Cuerpo de la Guardia Civil, estos antiguos carabineros reconvertidos en guardias civiles al entrar en vigor la ley de 15 de marzo de 1940, debían de seguir en el mismo “Centro de Instrucción” los cursos reglamentarios para obtener dicho empleo.

Respecto a los destinados en la 134ª Comandancia de Costas (Algeciras), los declarados aptos para el citado empleo de cabo eran los guardias 2º Juan García Fernández, Ramón Bo Villalobos, Andrés Morcillo Sancho, Francisco Rodríguez Calpena, Benigno Díez Chimeno, Alfonso Gómez Rodríguez, Fernando Iglesias Arroyo, Domingo del Campo Pérez, José Vallejo Márquez, Juan Criado Moreno, Pedro Jiménez Mora, Juan Antonio Bravo Folgueras, Manuel Ponce Casablanca, Calixto Durán Cáceres, José Esteban Pineda, Emilio Pintado Castaño, José Liceras Salguero y Casimiro García González.

Una vez expuesta la situación y destino al inicio del año 1943 en el Campo de Gibraltar, tanto de la 216ª Comandancia Rural (Cádiz) como de la 134ª Comandancia de Costas (Algeciras), de los diferentes jefes, oficiales, suboficiales, cabos y guardias civiles declarados aptos para el citado empleo de cabo, conviene reproducirse, dado lo significativo que es, lo dispuesto por escrito de la Sección de Personal, Negociado 1º, de la Dirección General de la Guardia Civil, de fecha 27 de septiembre de dicho año:

“S.E. el Director General del Cuerpo, ha tenido por conveniente disponer que, a partir de la propuesta del presente mes, la adjudicación de destinos forzosos de provisión normal, a los Jefes y Oficiales, se llevará a efecto empezando por los más modernos y dentro de cada empleo de los que no estén ocupando destino de plantilla. En la procedencia de Rurales, Móviles y Veteranos, los más modernos serán destinados a las Unidades de Canarias, los siguientes, por dicho orden, a la 200 Comandancia Exenta (Marruecos), y en tercer lugar, al 17º Tercio Rural (Asturias). Los más modernos de Costas, Fronteras y Especialistas, lo serán con ocasión de vacante, a la 134 Comandancia de Costas (Algeciras).”

Prosiguiendo con el relato histórico, tras un primer proceso de asimilación e integración del personal del antiguo Cuerpo de Carabineros en el de la Guardia Civil, que duró unos tres años y que dio lugar a que temporalmente se creasen veinte comandancias nuevas en la Benemérita (las antiguas veinte comandancias de Carabineros existentes en 1940), se decidió dar un segundo y definitivo paso. Diecinueve de estas comandancias pasarían en 1944 a integrarse junto a las antiguas comandancias territoriales de la Guardia Civil. 

La única excepción sería la antigua 10ª Comandancia de Carabineros (Algeciras), reconvertida inicialmente en la 66ª Comandancia Administrativa de la Guardia Civil (Algeciras) y que con la Instrucción General núm. 3, de 20 de febrero de 1941, de la Dirección General de la Guardia Civil, había pasado a convertirse en la 134ª Comandancia de Costas de la Guardia Civil (Algeciras).

Si bien la nueva disposición que reorganizaría la Guardia Civil estaba fechada el 21 de diciembre de 1943, entró en vigor el 1º de marzo siguiente, siendo nuevo director general del Cuerpo, “en plaza de superior categoría”, el general de división Camilo Alonso Vega.

En lo que afecta a nuestra provincia se suprimieron los dos Tercios (16º Rural y 34º de Costas) y las tres Comandancias (216ª Rural, 134ª de Costas y 234ª de Costas). En su lugar se creó el nuevo 37º Tercio Mixto, con cabecera en la capital malagueña, quedando integrado por las nuevas 137ª, 237ª y 337ª Comandancias Mixtas de Málaga, Cádiz y Algeciras, respectivamente. 

Hay que significar que lo de “Mixto” se debía a que estaban conformadas tanto por unidades rurales como de costas y especialistas fiscales, que en función de la demarcación asignada, prestaban los servicios tradicionales de seguridad pública propios del Cuerpo de la Guardia Civil desde 1844 así como los de resguardo fiscal y lucha contra el contrabando que desde 1829 hasta 1940 había tenido encomendados el Cuerpo de Carabineros.

La 237ª Comandancia Mixta (Cádiz) se creó prácticamente sobre la base de la 216ª Comandancia Rural (Cádiz) y la 234ª Comandancia de Costas (Cádiz), mientras que la 337ª Comandancia Mixta (Algeciras), lo hizo fundamentalmente, pero no únicamente como ya se verá, sobre la anterior 134ª Comandancia de Costas (Algeciras). 

Los jefes de los nuevos tercios y comandancias de toda la Guardia Civil serían nombrados el 2 de febrero de 1944 por varias órdenes ministeriales firmadas por el entonces ministro del Ejército, general de división Carlos Asensio Cabanillas, que serían publicadas tres días más tarde en el diario oficial. Entre todos ellos, el coronel Andrés García Pérez sería nombrado jefe del 37º Tercio Mixto (Málaga) y los tenientes coroneles Francisco Rodríguez Hinojosa, Federico Montero Lozano y Manuel Sanmartín Rives, fueron nombrados jefes de las nuevas 137ª Comandancia Mixta (Málaga), 237ª Comandancia Mixta (Cádiz) y 337ª Comandancia Mixta (Algeciras), respectivamente. 

En el caso de la comandancia campogibraltareña hay que recordar que el teniente coronel Sanmartín, procedente del desaparecido Cuerpo de Carabineros, ya venía mandándola, como 134ª Comandancia de Costas, desde la entrada en vigor de la orden del Ministerio del Ejército de 29 de julio de 1941.

(Continuará)