Prólogo escrito por Jesús Núñez y publicado en el libro "LA GUARDIA CIVIL DURANTE LA REPUBLICA Y EL 18 DE JULIO", cuyo autor es JUAN BLÁZQUEZ MIGUEL, autoeditado en 2010. Dicho prólogo consta en las páginas III-VI.
Prólogo
Ningún conflicto civil interno -léase guerra civil- de un país, ha despertado tanto interés y originado tanta bibliografía como la nuestra de 1936-1939. Y la realidad es que a pesar de haberse publicado ya varias decenas de miles de libros e incontable número de artículos, en los más variados idiomas, siguen viendo la luz nuevas obras.
Nuestra incívica contienda es realmente una fuente sin fin, de la que no dejan de manar estudios y trabajos novedosos, sobresaliendo principalmente en los últimos años, por su volumen cuantitativo que no siempre cualitativo, los vinculados a la historiografía local.
En cambio, hay otro campo de la historiografía –la militar- que aunque de menor producción, sigue estando presente en el panorama actual, profundizando en los aspectos funcionales, operacionales, orgánicos y técnicos de las fuerzas que conformaron ambos bandos.
Los ejércitos y las milicias combatientes, bajo una u otra bandera, y en sus más variadas facetas, han sido, están y seguirán siendo también de interés para un destacado sector de historiadores e investigadores, pero queda todavía una importante parcela por rellenar: la correspondiente a las Fuerzas de Seguridad del Estado durante la Segunda República y la Guerra Civil.
La verdad es que tanto los cuerpos de la Guardia Civil, Investigación y Vigilancia, como el de Seguridad y Asalto, más el de Carabineros en aquellos casos previstos por la normativa vigente de la época o como consecuencia de las vicisitudes acontecidas, siguen siendo todavía unos grandes desconocidos de esa etapa historiográfica.
Aunque es prácticamente imposible encontrar una obra que trate sobre aquella época y no se cite en sus páginas la actuación de unidades o miembros de alguno de esos cuerpos –sobre todo Guardia Civil y Seguridad y Asalto- es muy raro que se llegue a profundizar en los mismos.
Afortunadamente, esta ausencia de bibliografía especializada referida a dicho periodo, está pasando a la historia, nunca mejor dicho, y se están despejando nuevos horizontes gracias a la aparición de nuevos y recientes trabajos de investigación.
Tales son los casos, por ejemplo, de la reciente tesis doctoral de José María Miguélez Rueda, historiador e inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía, con su brillante pero todavía inédita “Los Cuerpos de Policía durante la Guerra Civil”[1], así como la que viene elaborando Agustín Pulido Pérez, teniente del Benemérito Instituto, con su “La Guardia Civil en la Segunda República (1931-1936)”[2], y de la que ya ha publicado un avance de ello -“La Guardia Civil ante el Bienio Azañista (1931-1933)”[3]- fruto de su trabajo de investigación con el que culminó sobresalientemente el periodo de investigación de sus estudios de doctorado.
Asimismo, cabe mucho que esperar del anunciado proyecto de Miguel López Corral, capitán de la Guardia Civil y doctor en historia y derecho, que en su próxima entrega[4], tratará en profundidad las vicisitudes de la Benemérita durante esa época, habiendo adelantado ya algo en los capítulos de otras obras de las que es autor o en las que ha participado.[5]
En principio puede llamar la atención que trabajos académicos de esa entidad y que están destinados a ocupar un importante lugar en este todavía reducido espacio temático, hayan sido elaborados precisamente por miembros en activo de esas Fuerzas de Seguridad del Estado.
Que la historia de dichos cuerpos sea investigada y escrita por sus miembros, ha sido siempre una constante a lo largo de esta historiografía tan específica, donde la mayor parte de las obras publicadas en los siglos XIX y XX se deben precisamente a integrantes de dichos cuerpos.
Pudiera parecer como si todo lo relacionado con la historia de las fuerzas y cuerpos de seguridad sólo fuera de interés para quienes pertenecen a los mismos y el resto de historiadores e investigadores, salvo raras excepciones, permanecieran ajenos o lejanos a ello, a pesar de su singular protagonismo en el devenir histórico español de los siglos XIX y XX.
De hecho, tal y como concluye el historiador norteamericano Gerald Blayne, autor de la todavía inédita tesis doctoral “The Civil Guard and the Spanish Second Republic, 1931-1936”[6], en su trabajo “La historiografía de la Guardia Civil: críticas y propuestas”[7], sería deseable que hoy día, los historiadores ajenos a la misma, dada la importancia de la Guardia Civil en la historia contemporánea de España, retomasen su interés por los estudios sobre dicho cuerpo.
Y eso es lo que precisamente ha hecho con esta obra, sin ser consciente ni conocedor de tan premonitoria demanda, un historiador e investigador infatigable de la talla de Juan Blázquez Miguel, a quien le precede una prolífica y brillante obra, encabezada por su magna “Historia militar de la Guerra Civil española”[8].
Este trabajo que el lector tiene en sus manos, y que su autor amablemente me ha invitado a prologar, sobre la Guardia Civil durante la Segunda República y los primeros días de la sublevación militar de julio de 1936, es fruto de una impresionante labor de investigación llevada a cabo, tras el análisis y estudio de una numerosísima bibliografía, millares de ejemplares de periódicos de la época, así como la consulta de los expedientes personales, de muchos de sus principales protagonistas.
Se trata de un amplio pero pormenorizado estudio que cubre, siguiendo la orgánica del despliegue territorial del benemérito Instituto, tercio por tercio, comandancia por comandancia, y en definitiva, provincia por provincia, las principales vicisitudes que protagonizaron durante la etapa republicana 1931-1936 y las primeras jornadas de la sublevación militar.
La llegada de la Segunda República y la tremenda violencia política y social que se vivió durante la misma, convirtió en protagonista, involuntario en la mayor parte de las ocasiones y muy a su pesar, a la Guardia Civil, que por su entidad numérica y despliegue territorial era la principal fuerza de orden público, y por lo tanto de seguridad del estado.
No fueron tiempos fáciles para el benemérito Instituto, ni sus miembros ni sus familias que con frecuencia sufrieron, como siempre, calladamente y sin apoyo alguno, las vicisitudes de aquellos trágicos años. Durante aquellos años fueron objeto constante de la agresión dialéctica y el ataque armado por parte de los enemigos de la legalidad republicana, una legalidad que con su vida y el derramamiento de su sangre defendieron y ofrendaron centenares de sus miembros e incluso algunos de sus familiares.
Los guardias civiles de entonces, con su necesaria y siempre dual condición de militar y policía, se vieron constantemente envueltos en un debate del que nunca quisieron ser actores. Sin embargo el devenir de los hechos y la prensa del momento, tal y como queda reflejado a lo largo del presente libro, los convirtió con frecuencia en los protagonistas que nunca quisieron ser.
Este libro refleja la época más dura y más trágica de la historia de la Guardia Civil, donde por primera y única vez, quedó dividida y enfrentada. Nunca hubo un momento, ni antes ni después, como el de la sublevación militar de julio de 1936, donde desde uno y otro lado se les exigió inmediata lealtad y resuelta firmeza en su respuesta. La Benemérita, al igual que el resto de los españoles, se vio obligada a fracturarse y sus miembros, siguieron, en su mayor parte y en uno u otro sentido, pero siempre disciplinadamente, a sus jefes más inmediatos. Ni un bando ni otro perdonó a los que no les siguieron, siendo siempre los más dura y severamente castigados por ello. No hubo ni condescendencia ni piedad para aquellos guardias civiles.
Sin duda alguna, esta nueva obra de Juan Blázquez Miguel está destinada a convertirse en un libro de obligada consulta y referencia para quien quiera conocer y profundizar en las vicisitudes y devenir histórico de una de las instituciones españolas más importantes del siglo XX en uno de los periodos más cruciales y convulsivos, y sobre la que todavía queda mucho por escribir.
Jesús Narciso Núñez Calvo[9]
[1] Dirigida por el profesor Isidro Sepúlveda Muñoz y defendida el 17 de junio de 2008 en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), ante un tribunal presidido por el profesor Juan Avilés Farré e integrado por los también doctores Julio Gil Pecharromán, Miguel López Corral, Eduardo González Calleja y Fernando Puell de la Villa.
[2] Dirigida por el profesor Julio Gil Pecharromán, del Departamento de Historia Contemporánea de la UNED.
[3] Almena Ediciones (2008).
[4] Las anteriores son “La Guardia Civil. Nacimiento y consolidación (1844-1874)”, Editorial Actas (1995); y “La Guardia Civil en la Restauración (1875-1905). Militarismo contra Subversión y Terrorismo anarquista”, Editorial Actas (2004).
[5] Capítulo Los Trágicos Treinta en “La Guardia Civil. Claves históricas para entender a la Benemérita y a sus hombres (1844-1975)”, autor, La Esfera de los Libros (2009); y capítulo La Guardia Civil en Madrid durante la Guerra, en “Guerra Civil en Madrid”, VV.AA., Editorial Delsan (2006).
[6] Dirigida por el profesor Paul Preston.
[7] Política y Sociedad, Vol. 42, No. 3 (2005), pp. 31-44..
[8] Edición del autor y compuesta por seis tomos, publicados cronológicamente durante el periodo 2003-2008).
[9] Teniente coronel de la Guardia Civil e historiador. Actualmente está finalizando su tesis doctoral “La Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz en la Guerra Civil de España (1936-1939)”, dirigida por el profesor Juan Avilés Farré, director del Departamento de Historia Contemporánea de la UNED.