Artículo escrito por Jesús Núñez y publicado en "EUROPA SUR" el 11 de mayo de 2026, pág. 16.
El original está ilustrado con una fotografía en blanco y negro.
Si el 20 de julio de 1855 se editó el último ejemplar del periódico “Guía del Guardia Civil”, concretamente el núm. 173, tan sólo once días después, el 1º de agosto, se publicaría el núm. 1 de "El Mentor de la Guardia Civil", su sucesor, que inicialmente, pero por muy poco tiempo, sería también de titularidad privada.
El primer periódico citado había comenzado la edición de su primer ejemplar el 1º de octubre de 1850. Estaban entonces situadas sus primeras oficinas de la redacción en la calle Leganitos núm. 6 de la capital madrileña, “a donde se dirigirán los pedidos francos de porte sin cuyo requisito serán nulos”. Luego tuvieron que trasladarse, a partir del núm. 59, de 10 de mayo de 1852, a la Plazuela de Oriente, núm. 10, 2º derecha. Seguidamente, pasaron sus dependencias, desde el núm. 132, del 20 de mayo de 1854, a la Plazuela de Santo Domingo núm. 26, 2º, hasta que finalmente, a partir del núm. 160, de 10 de marzo de 1855, tuvieron ya hasta el final, sus oficinas en la Cuesta de Santo Domingo núm. 13, cuarto 2º de la derecha.
Por otra parte, en dicho periódico comenzó constando Francisco López como editor responsable, desde su inicio hasta el núm. 16, de 1º de marzo de 1851, en el que le relevó José de Arnao. Éste fue sustituido puntualmente en el núm. 18, publicado el día 20 de dicho mes, por Carlos de Pravía, volviendo a ser nuevamente reemplazado, a partir del número siguiente, por José de Arnao, si bien a partir del núm. 56, del 10 de abril de 1852, ya no volvió más a ser citado.
Respecto a su impresión, primero fue, desde el 1º de octubre de 1850, en la Imprenta de Anselmo Santa Coloma y Compañía, sita en el núm. 19 de la calle de la Encomienda, citada también en alguna ocasión como calle del Nuncio. En el mentado 20 de marzo de 1851, núm. 18 del “Guía del Guardia Civil”, dicha imprenta pasó a ser de los señores Coloma y Peña, manteniendo el mismo domicilio inicial, pero añadiendo que eran impresores del Ministerio de Comercio, Instrucción y Obras públicas. Diez días después, se materializó el cambio de la imprenta, pasando a ser la de “J. Martín Alegría”, con sede en el Callejón de San Marcos núm. 6, y a partir del núm. 24, de 20 de mayo de 1851, haciendo constar que era también el impresor del Ministerio de Marina. Así fue hasta el núm. 44, de 10 de diciembre de ese mismo año, que pasó a la Imprenta de Villetti, sita en la Cuesta de Santo Domingo núm. 6, mientras que, a partir del número siguiente, 20 de diciembre, se hizo en la Imprenta de Andrés Peña, sita en el núm. 24 de la calle Leganitos, donde se prosiguió hasta el final, núm. 173 de 20 de julio de 1855.
Tal y como ha podido verse, el periódico “Guía del Guardia Civil”, desarrolló una magnífica labor de difusión, tanto de normativa, como de movimientos de personal, reconocimientos, vicisitudes, así como un largo etcétera de cuestiones varias de toda clase y condición, aunque nos hayamos centrado más, en este periodo, en las relacionadas con Algeciras.
Aquella era una época donde la Benemérita, que contaba entonces con once años de existencia, carecía, como ya se ha expuesto en ocasiones anteriores, de boletín o publicación oficial propia alguna, al igual que sucedía con otras muchas instituciones. Pero hay que reconocer, y más para las que tenían un ámbito nacional de despliegue y funcionalidad, como sucedía con la Guardia Civil, que realmente se trataba de una verdadera necesidad. Si se carecía de ello, es muy difícil, por no decir imposible, creer honestamente, que realmente una institución pública, y especialmente de ámbito nacional, existiera realmente. Hoy día se puede faltar o manipular la verdad, pero historiográfica y verdaderamente, desde el punto de vista académico, ni es creíble ni es posible.
Al margen de las verdaderas razones por las cuales finalizó, tras casi cinco años de meritorio contenido, el periódico “Guía del Guardia Civil”, de titularidad privada, pero de tan amplia difusión nacional, debe ponerse en valor que tan sólo once días después, el 1º de agosto de 1855, comenzó a publicarse “El Mentor del Guardia Civil”, inicialmente también, aunque muy brevemente, de titularidad privada.
Su difusión sería aún mayor que el “Guía”, ya que la Benemérita continuaría aumentando su plantilla de personal y su despliegue territorial, mediante la implantación de un mayor número de puestos en casas-cuarteles.
La redacción del “Mentor”, que continuó establecida en la capital madrileña, pasó a establecerse en el núm. 5 de la calle de Tudescos, y en vez de publicarse tres veces al mes, los días 1, 10 y 20 como sucedía con el “Guía”, pasó a editarse los días 1, 8, 16 y 24 de cada mes. Continuó manteniendo, debajo de su cabecera, que era un periódico dedicado al Cuerpo, así como que el honor es la divisa del mismo, tal y como establecía el artículo 1º de la “Cartilla del Guardia civil”.
Llama la atención que lejos de comenzar este primer número con un artículo en modo editorial, explicando la razón de ser de su singladura, empezase en su primera página publicando tres “Advertencias”, bajo esta misma denominación.
La primera era informar que “El Mentor”, al igual que había sucedido con el “Guía”, no sería redactado por la “Inspección del Cuerpo”. La segunda era la solicitud a los jefes de Tercio y Comandancias para que facilitasen las listas de los componentes de sus unidades que deseasen suscribirse, haciendo constar que entre los suscriptores ya se encontraban el “dignísimo organizador y primer Inspector del Cuerpo, Excmo. Sr. Duque de Ahumada, excusando decir a nuestros lectores que también lo es el dignísimo actual señor Inspector D. Facundo Infante”. Y en tercer lugar, entre otras cosas, resaltar que “El Mentor”, sin ser una mira de especulación, “está a disposición de todo el que vista el honroso uniforme de la Guardia civil, y como periódico del Cuerpo destinado a sus intereses”.
Fruto de ello, los guardias civiles lectores del “Guía”, pasarían a serlo de “El Mentor”, entre ellos los destinados en el puesto de Algeciras.
(Continuará).
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